Etapa 32: Portomarín a Palas de Rei

Toco la alarma a las 6:00, Pepe mantiene la hora de levantarse, para dar tiempo a prepararse tranquilamente sin prisas, ducharse, ponerse el atuendo del día y dar el último toque a la mochila que te llevas encima.

Hemos quedado en vernos a las 7:00, aunque al final madrugamos un pelín más y a las 6:45 bajamos, nos recibió Raquel, nuestra anfitriona para el desayuno. Nos hizo unas tostadas de pan gallego muy ricas y el café tampoco estaba mal. Lo acompañamos cada uno como mejor le gusta, mantequilla, mermelada, queso, embutidos etc el buffet tenia de todo, fruta, zumos, etc estaba bien y todo muy rico.

Conversamos un poco con Raquel, que nos contó la historia de porque se llamaba el alojamiento “El Padrino”, al parecer la dueña además de gustarle mucho la película, compra la casa a un señor que en el pueblo le llamaban el padrino por ser el de muchos niños de allí. Así que mejor nombre no había para ponerle al lugar.

En cuanto terminamos, un lavado de dientes rápido, ponernos los abrigos, salir al exterior donde se nota el frío que hace y la oscuridad tremenda a esa hora, no podía faltar la foto de la 2 salida a pesar de la oscuridad.

7:32 ya empezamos con el pateo, hoy unos 26km nos esperan, avanzamos con ganas sobre todo por el frio, a los 10 minutos ya nos dispusimos a subir cuestas por San Roque, una pequeña aldea.

En estos dos días hemos atravesado pequeñas aldeas de muy pocas casas, pero sin nada interesante que ver, también en este tramo de dos días se nota que hay más vacas que en las etapas anteriores, el olor a caca es por momentos insoportable, aunque nos reímos y decimos que se abren los pulmones.

Hoy ha sido un día de muchas cuestas, tantas que si me preguntan no recuerdo el número exacto, bajadas también hay algunas tremendas y llaneo lo que menos hay.

La primera parada es tomar un café para apaciguar el frio, luego continuamos porque en mi vida he visto tanta gente haciendo el camino, no recuerdo en los anteriores que hubiera tanta gente, no llega molestar pero si agobia.

Cuando llevamos algo más de la mitad del camino ya tocaba hacer el segundo desayuno, los chicos (excepto Paco R.) no lo perdonan, esta vez se decidieron por una tremenda cuña de Tortilla con una rebanada de pan y el resto tomamos un cafecito.

En cuanto terminaron iniciamos la ruta nuevamente, el tiempo acompañaba bastante pues no había salido ni el sol, estaba el día nublado y fresco, eso ayudo mucho en el camino, no costaba tanto subir las cuestas, con sol ya adelanto que sufriríamos un buen atasco en el avance.

Hemos tenido momentos de risa, lo comentamos entre nosotros, yo llamo al grupo el de “los lisiados”, porque todos tienen algo, que si gripe, que si esto que si lo otro.

Paco R. es el relaciones pública del equipo, le encanta si puede charlar un ratito con cualquier caminante, es super abierto y comunicativo, el resto somos más de charlar entre nosotros, y de vez en cuando si se acerca algún caminante charlas un pelín, como una pareja de chicas que mañana iban hacer 30km pero ni se habían dado cuenta, hasta que lo comentamos y decían, ¨pues no los vamos hacer¨,¨ no sabíamos que eran tantos Km¨, jaja es increíble hay personas que ni tan siquiera visualiza con anterioridad las rutas y los Km que les tocan hacer,  nosotros vamos dispersos durante buenos ratos porque unos van delante, otros en medio y luego van los que cierran el grupo, jaja cada uno a su ritmo y sin agobios de ningún tipo.

De vez en cuando hacemos espera para hacer reagrupación y durante un ratito vamos todos juntos bromeando hasta que volvemos cada uno a su ritmo, hay que hacerlo así porque sino nos quemamos si arrancamos y paramos esperando unos por otros de forma continua, es la mejor forma de hacer el camino cada uno a su ritmo.

A todos se le ha hecho un poquito pesado los últimos Km, pero es lo que toca, cuando sabes que estás a punto de llegar te desesperas y quieres hacerlo rápidamente, pero los km hay que hacerlos y se tarda bastante en ello, además hay que recordad que son horas que has caminado y vas cansado, no queda otra que paciencia y avanzar.

Este año no he tenido la oportunidad de fijarme tanto en los caminantes, centro la atención en otras cosas y en pensamientos en mi misma y en nuestro grupo.

Nos ha pasado una anécdota super graciosa, vimos una pequeña Ermita y decidimos parar a sellar nuestras credenciales. Nos llevamos la sorpresa de que el que el monje ponía los sellos era un abuelo ciego, vestido con un traje como de sacerdote pero no lo era.

Le das unas monedas y pones tu mano sobre la suya para dirigirla y que pueda poner los tres sellos que se dedica a poner, la primera en hacerlo fui yo, me presente y dije de donde veníamos, puse en la cesta las monedas que el por supuesto oye caer.

Me puso los sellos en las dos cartillas sin problemas, además de regalarme dos postales de Santos pero cuando Luci fue a que se los pusiera le dijo que tenia que darle dinero, a lo cual Luci le contesto que ya lo había puesto yo, entonces le dio una bronca a ella y Celia, las llamó tacañas y quería devolvernos las monedas que habíamos dejado.

No me enteré de esta última parte pero la verdad que ha sido muy gracioso cuando me lo han contado ellas al salir, tuvimos un rato de risas y diversión vaya bronca se llevaron del abuelo recaudador por poner sellos.

Con este tipo de cosas la verdad que se hace más ameno el camino y divertido, siempre hay algo que contar.

Al fin llegamos a nuestro destino, justo se encuentra en el camino Alda Palas de Rei, un lugar acogedor y muy tranquilo antes de entrar al pueblo, hicimos el check in y rápidamente nos dirigimos al restaurante de al lado de la Gasolinera a comer, nos lo había recomendado la recepcionista y estaba a escasos 150 metros.

Comimos un menú estupendo, Lacón a la feira, chuletas de cerdo, filete de ternera, caldo gallego, postres caseros flan, queso con membrillo, cafés, agua y vino blanco, cada uno lo que apeteció en ese momento.

La comida está bastante buena, o nos lo parece después de la caminata, pero el ratito en el que comemos disfrutamos bastante.

Después de terminar nos dirigimos nuevamente al hotel para bañarnos, para por la tarde salir a conocer el pueblo.

Así que será lo que hagamos y podré comentar algo mañana.

Toca descansar que mañana será nuestra 3 jornada, rumbo a Melide.

3 comentarios en “Etapa 32: Portomarín a Palas de Rei”

  1. Gracias chicos por compartir este camino ,es un placer caminar a vuestro lado,estamos súper agradecidos 😉

  2. Hola ya otra jornada terminada Muy gracioso lo del abuelo el pobre quería un donativo de cada una son cosas bonitas para recordar un besote mucho ánimo y buen camino

  3. Jaaaaa la Celia y Luci cuando salieron del sello tenía que ser la bomba sus caras 🤣 , a seguir guardando aventuras y a por la siguiente etapa 😘

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