Pudimos descansar durante la tarde, la habitación es bastante acogedora y el hotelito rural super tranquilo no se escuchaban sino los cantos de los pajarillos.
A las 20:00 bajamos a dar un paseo por el exterior y disfrutar de las hermosas vistas que tiene esta aldea, me ha encantado desde que llegué, pensé que este puede ser un buen sitio para pasar unos días de desconexión, parajes con vacas y ternerillos correteando, el sonido del agua en el río bajando con fuerza y una paz inmensa.
Se respira mucha paz y tranquilidad, en breve se nos acerca David, el propietario y camarero por esta noche para nosotros, nos comentó que era de Barcelona y que haciendo el camino de Santiago se enamoró de este sitio y se quedó aquí, no pude evitar reírme y pensar que se estaba quedando con nosotros, pero insistió, así que no pude más que creerlo.
Habían pocas mesas pero daba igual donde te sentaras, todas tenían unas vistas impresionantes al río y al paraje verdoso y lleno de vacas y ternerillos que decoraban de una forma muy bonita la imagen desde el restaurante.
Nos quedaba otra sorpresa David se acerca y nos dice que de las 41 vacas 21 son propiedad suya, entonces empecé a imaginar que lo que decía podía ser del todo verdad o del todo mentira, un peregrino que para en esta aldea sin casi habitantes y resulta ser un terrateniente increíble en esta zona. La verdad que me reía mucho con él y con sus comentarios, aunque no hubieran sido verdad era un personaje y muy simpático.
Nos decidimos por el mejor vino de la Carta, el precio lo decía, y mejor no comentarlo pues creo que con ese importe podríamos pagar un buen almuerzo en cualquier restaurante, pero sinceramente las vistas y la noche lo merecía así que ni lo dudamos, además para acompañarlo, pedimos un queso de la zona con unas mermeladas, cecina también de la zona y unos huevos estrellados con chistorra, postre una tarta de queso, pero lo más sorprendente era que la servían en un tarro y no tipo pastel sino más bien tipo mus, exquisita es poco decir, pero que buena estaba.. y saben que comentó David? Que la había hecho el, así que os dejo pensar lo que quieran jaja.
Aunque todo era muy sencillo, estaba muy bueno, o quizás lo que estaba bueno era el vino y te hacía que el resto te parecería mucho mejor jaja, he de decir que los embutidos en León son fuera de serie, exquisitos, me ha encantado todo.
Cuando terminamos de cenar estaba oscureciendo pero aún así y a pesar del frio apetecía salir al exterior a admirar el paisaje, seguían las vacas allí, nos comentó David que pasan la noche fuera, no se resguardan, además hay dos perros que vigilan por si vienen Lobos, también comentó que cada 15 días las suben a O Cebreiro para que comieran porque aquí abajo se terminaba la comida. Anoche como no sabía como era el camino de subida y lo difícil que era y hoy lo tengo claro, no imagino como suben esos animales por estos caminos, es duro para nosotros imagino subir con animales y que no se salgan del sendero, además ahora es invierno, con lluvia, nieve, etc etc.








Nos despedimos y nos dirigimos a nuestra habitación para terminar de preparar y disponernos a dormir, habíamos decidido que hoy como hacíamos 10km y realmente es poco, no necesitábamos madrugar y así lo hemos hecho, a las 7:00 nos despertamos, preparamos y a las 8:00 ya estábamos desayunando, unas rebanadas de pan, embutidos, mermelada, mantequilla, queso de la tierra, zumo de naranja, café con leche y alguna galleta de la zona.
En cuanto terminamos nos despedimos y dispusimos para salir del hotelito, no sin antes sellar nuestras cartillas, había frio y como sabíamos que nos tocaba subida y probablemente habría nieve nos abrigamos bien con nuestros chubasqueros por si además llovía.
Esta mañana estaba muy tranquila ni Peregrinos se veían, nos dedicamos a abandonar la aldea subiendo y subiendo, cada vez más pronunciadas las subidas, nos costaba hablar pero daba igual, si había algo que comentar lo hacíamos, corría el agua bajando continuamente por el centro del sendero y nosotros esquivamos lo que podíamos y cuando no se podía pues pisábamos, además seguíamos con el río al lado izquierdo y mucha fuerza de agua bajando.
Pasamos el pueblo “Hospital” continuidad de la aldea donde habíamos dormido, no se notaba la diferencia pues estaban totalmente unidos, así que lo dejamos atrás mientras ascendíamos, el sendero primero por el margen de la carretera y luego nos desviamos al sendero de tierra, fuimos acompañados en la subida en ambos márgenes por los nogales, castaños y avellanos, de vez en cuando nuestros queridos chopos.
Me encantaba ver en los laterales del suelo, muchas nueces, castañas y avellanas, comentar que en cualquier lugar esto no se ve, puesto que se las llevan, aquí parece que no pasan personas pues todo está como muy natural.
No nos ha costado ir subiendo porque vamos tranquilos y disfrutando del paisaje, justo a la mitad Pepe se quita parte de sus abrigos pues ya va acalorado, aprovechamos para hidratarnos y tomar agua, aunque hace mucho frio, el cuerpo hace gasto de energía y la hidratación hay que hacerla.
Hemos disfrutado de unas vistas maravillosas y un entorno precioso escuchando a los pájaros.
No hemos encontrado a nadie ni bajando ni subiendo, parecía que estábamos solos.
Empezamos a ver casas, llegamos sin darnos cuenta, puesto que no se veía a la aldea “ La Faba”, apareció de pronto, que bonita era, había una pequeña Iglesia en un entorno precioso y bien cuidado con banquitos de madera, esculturas y arboleda.






Entramos y estaba muy bien cuidada, podíamos sellar así que lo hicimos, además aproveche para dejar un mensajito en la libreta que tenían para hacerlo, me encanta, dejar huella en los sitios recónditos, imagino que cuando llenen el Block o lo guardan o se desprenden pero me gusta escribir algo y dejarlo a nuestro paso por el lugar.
En cuanto terminamos de visitar la iglesia nos dispusimos a seguir subiendo y atravesamos la aldea, se hace rápido porque no hay muchas casas, nos sorprendió que hoy domingo trabajaban en la restauración de una casa, aproveche para sacar una foto justo de un Mojón que marcaba el camino de Santiago pegado a la casa, digno de ver ja ja.
Seguimos avanzando y cada vez más se ve la nieve tan cerca, a nuestros lados seguían las castañas, nueces y avellanas por el suelo esto nos acompañaba durante toda la ascensión del camino, además de la tierra mojada, agua cayendo ladera abajo, podíamos subir sin problemas.
Así trascurrimos un buen rato, además en ese momento nos adelantó un Peregrino extranjero, iba muy rápido, supongo que son de los que se hacen los 30km por jornada para acabar en pocos días, cuando saludo me pareció alemán, por eso de lo rudo del saludo jaja.
Seguimos subiendo y se veía unas casas en lo alto, era la última aldea de León, “La Laguna” cuatro casas con animales en los bajos de las viviendas y el olor habitual de cuando hay animales cerca, seguro que se lo están imaginando, no sabes donde meter la nariz para no oler esto.
Cuando cogimos una pequeña curva en el camino vimos un Bar, entramos sobre la marcha pues había que despedirse de León como toca, con el desayuno habitual, me gusto el sitio porque a pesar de estar en una aldea pequeñísima, estaba super bien cuidado, la curiosidad estaba en las paredes pues tenían monedas puestas, parece que los Peregrinos las ponían ahí y los propietarios las dejaban.
Pepe se pidió un pincho de Tortilla, pero le pusieron doble creo, por el tamaño que tenía jajaja me mira y me dice si le acompaño, pero no puedo, llevo días de tanto comer que cuando regrese estaré como dos días a liquido para poder depurar, llevo tanto tiempo sin comer tanto que estoy que exploto.
Nos pedimos coca colas a pesar el frio nos dan la marcha que necesitamos para seguir subiendo, les recuerdo que hoy son 10km de subida, más que subida digamos subidón, puedo decir, que en el Camino Francés hay subidas y tan pendientes como estas pero no de tanta longitud, esto es lo más largo en Km que he visto en mi vida.



Para rematar la propietaria del Bar se nos acerca y nos trae un par de trozos de queque, nos comenta que para estar fuertes para la subida que nos queda hasta llegar a O Cebreiro.
En el Bar entró un lugareño, un abuelo bastante mayor, me hizo gracia porque a pesar de parecer tan anciano se mantenía en forma, me llamó la atención que llevaba unos collares de madera de bolitas y crucifijo, no le pegaban pero estaba gracioso, se pidió dos cafés solos y en cuanto se los terminó se despidió de los del Bar, se ve que se conocían bien, aunque pasaba temporadas por allí, no vivía allí, ya le comentaba que se iba a pasar fuera una temporada hoy mismo.
Antes de dejar el bar nos vio preparándonos para salir y continuar nuestro camino, se dirigió a nosotros y nos dijo que no se nos ocurriera pasar por el sendero sino por la carretera, que el camino estaba mal y no debíamos pasar por allí. Le dije que muchas gracias por el consejo.
Al salir, comentamos entre Pepe y yo, aunque nos dijera eso, que haríamos lo que quisiéramos en el momento y así lo hicimos, seguimos subiendo y cuando llegó el momento de decidir pues hicimos lo contrario que nos dijo, preferimos subir por el sendero que era el camino oficial.
Así que en cuanto caminamos unos 700 metros ya pisábamos nieve, estábamos en un entorno blanco, de barro, nos encanta caminar así. A diferencia de la otra jornada en la que nos nevaba encima y era flipante, ahora esta genial pues hace mucho frío pero no cae nieve ni llueve solo queda disfrutar del paisaje.
Sin darnos cuenta entramos en “Galicia” nos lo decía un monumento muy chulo en plena montaña aprovechamos para hacernos las fotos.






Seguimos subiendo en un entorno blanco muy bonito, íbamos a paso tranquilo por el sendero sabíamos que nos quedaba muy poco para llegar a la aldea, habíamos caminado un ratito y se veía alguna casa de piedra a lo lejos justo en el camino.
Subimos una pequeña cuesta y estábamos en O Cebreiro que Bonito lugar, todo de piedra, nevado, con neblina y mucha gente, me recordaba a Tejeda un domingo cualquiera.
Entramos en el momento que sonaban las campanas de la Iglesia y le comentaba a Pepe, mira que bien el recibimiento que nos dan, con campanadas ya todo.
En cuanto entramos vimos nuestro alojamiento, muy cuqui, en este sitio te parece todo muy bonito, nevado, casas de piedras, suelos de piedra, las chimeneas con el humo, parece un cuento en invierno.
Dimos un paseo por la aldea y le debíamos a Sandro y Silvia el ir hasta donde está la Web Cam de aquí, para saludarlos en directo y así lo hicimos, es gracioso, la segunda vez que lo hacemos, en Villafranca del Bierzo y aquí. Nos echamos unas risas y aprovechamos para charlar con los niños un ratito.








Después de visitar la aldea que se hace en 10 minutos, fuimos a nuestro alojamiento, nos dijeron de esperar un ratito, así que aproveche para meterme en la tienda se souvenir de al lado y comprarme una gorra pues es necesario si vuelve a llover, porque estoy cansada de secarme las gotas de agua de las gafas, con la visera te evitas hacerlo.
Después nos sentamos en el bar de nuestro alojamiento y nos pedimos un Vermuth del Peregrino, no hay mejor espera que tomando algo y charlando.
Como se hizo la hora de comer en la espera pues aprovechamos y pasamos al comedor a disfrutar del menú de hoy: Caldo gallego, Ternera y queso de la tierra con membrillo para mi y para Pepe Caldo de Ajo, Ternera y queso de la tierra con miel, acompañado con un buen Vino.
Después de bromear con el camarero un ratito, nos despedimos sin antes decirle que en cuanto terminase la misa del peregrino que empezaba a las 19:00 horas volveríamos a degustar el Pulpo, a lo que nos sonrió y contesto que por supuesto.
Comentar que al estar en Galicia la gastronomía cambia respecto a Castilla y León, se nota y mucho, es diferente tanto en elaboraciones como en cantidades.
Esta tarde nos toca volver a dar un paseo por la pequeña aldea, disfrutar del frío y ver todo nevado, ir a la misa del Peregrino y cuando estemos cansados ir a descansar que mañana nos toca una jornada larga.
Triacastela nos espera a unos 22 km, así que continuamos disfrutando de este Buen Camino.

Espero hayan disfrutado de la misa de Domingo de Resurrección. Muy bonito el paisaje con la nieve, parece Narnia. Buen camino!!
Jaja si Narnia pero menos mal que no hay Leon. La misa vino bien ??
Impresionante, aunque fuese 10 kilómetros seguro que es duro ( solo subidas ) , merece la pena cuando llegas al pueblo y vez lo bonito que es ( parece de película). Disfruten y a por las dos ultimas etapas ??
Que placer leer todos los días el camino que hacen,precioso el paisaje ,y la pinta de los platos ni comentarios ??a seguir disfrutando chicos,buen camino
Jaja tú sabes que lo que comamos siempre va a entrar bien jaja el camino te da apetito y todo te parece muy rico ??
Siii duro pero precioso paisaje y curioso de ver, no sé si lo repetiría también te digo??
Que vivencias más bonitas les deja el camino!con esas aldeas de cuentos y esos caminos todo nevado buen camino y a seguir disfrutandolo
Si hay lugares muy bonitos ?